¿Qué VES?

 

    Seguimos con nuestros consejos para disfrutar de la montaña, de la naturaleza; como siempre sencillos, para entenderlo a la primera y por supuesto, para hacernos pensar un poco. No mucho que nos recalentamos con el sol que hace.

   ¿Sol?, ¿he dicho sol?, pues ya que estamos con esta palabrita recordaros el tema de la crema…..(pesado pesado pesado..jejejeje). ¡Nooooo!, ¡otra vez no!, GAFAS que no rima con sol pero son necesarias.

  Proteger la vista de ese “exceso” de luz para luego no tener problemas, desde simples irritaciones a cegueras. Si, habéis leído bien, cegueras y aunque algunas son reversibles suelen dejar secuelas. Todo esto en casos extremos, claro, pero no quita que tengamos una pequeña idea de que tipo de gafas tenemos o debemos utilizar. Así como de albañilería para rellenar las arrugas del ceño con cemento después de un día de sol dándonos de frente y frunciendo este para evitar, de manera natural, que nos entre tal cantidad de luz. Y esos ojos irritados, rojos igual que si hubiésemos estado soldando. ¿Qué? ¿nadie?. Que suerte tienen algunos…..

  Bueno, vamos allá. Datos sencillos, muy sencillos e importantes y solo dos:

               PROTECCIÓN- gafas que sean 100% protección contra rayos UVA/B (RAYOS UVA y UVB) o 100% protección  contra rayos UV400 (abarca los rayos UVA-UVB).

               CATEGORÍA- ¡Toma!,¡ya empezamos!.¡Tengo unas gafas de categoriiiiá!, con ellas puedo ir a grandes eventos y dejar a los asistentes pasmados jajaja. Categoría no es más ni menos que la cantidad de luz que dejan pasar. Como en la discoteca, que llevabas zapatillas no pasabas tenías que ir con zapatos. Siempre me pregunté si había barro dentro……

  Tenemos 5 categorías, de 0 a 4 y teniendo en cuenta que tenemos que tener unos cristales con esa protección 100% ahora tenemos que elegir que cantidad de luz queremos que pase a través de estos. Cuanto más alto es el número, menos luz entra (ojo, ojo que digo luz que no tiene que ver con protección UVA/B). Pues bien, mi consejo, mi experiencia me dice que mínimo tiene que ser 3, son las más polivalentes. Por descontado que todas tienen su función o su campo de utilización y como todo, sus desventajas. La categoría 4 si entramos en una zona de sombra o baja el sol ¡no vemos ni a jurar!, está prohibido conducir con ellas. En días nublados o con niebla las de la categoría 1 y 2 van de cine aunque luego también entra en juego el color de los cristales. Unos dan más contrastes que otros, para mi, más importante en terrenos nevados. Las 0 suelen ser gafas de trabajo.

  ¿Y qué hago?. ¿Me compro una docena de gafas?. Pues no, vamos a disfrutar del monte, no a arruinarnos. Si es verdad que hay un tipo de lente que nos puede sacar de todos estos líos, las FOTOCROMÁTICAS, pero vete rascando el bolsillo (también os digo que prefiero gastarme el dinero en algo que le voy uso) y si para colmo si son polarizadas (quita los reflejos) serían lo más. Estas cubren diferentes categorías en una sola lente con lo cual te puedes despreocupar de si hace mucho sol o se nubla, vamos a llevar los ojos protegidos y no vamos a necesitar un perro lazarillo si se nubla o nos metemos en una zona de sombra.

  Existe la versión “barata”, ni más ni menos que las gafas con lentes intercambiables que personalmente las he tenido y me parecen un ¡TOSTÓN!.

  Venga que nos vamos de fiesta. ¿Cómo tiene que ser unas gafas para el monte?. Que te sean cómodas, que te cubran bien los ojos, incluso por los laterales (tampoco hace falta que sean como las de la Pantoja) y que no se te peguen mucho a los ojos, pues aunque ya suelen tener todas las de gama media-alta un tratamiento antivaho las vamos a empañar y a manchar.

RECUERDA, CATEGORÍA 3 LAS MÁS POLIVATENTES

NOS VEMOS!!!!! Siempre que llevemos las gafas adecuadas claro.

               HASTA LA PRÓXIMA

KIKE

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